Sin duda existe inquietud por la calidad de la formación continua, virtual y presencial, y por la contribución del aprendizaje a la productividad y la competitividad de las empresas. La norma UNE 66181 permitirá a los proveedores de formación virtual identificar la calidad de sus servicios, y a los clientes, seleccionar aquella oferta que mejor satisfaga sus expectativas.
En general hablamos de formación on line, formación virtual, e-learning, teleformación, aprendizaje on line,... La norma elige la expresión "formación virtual" y la define como formación basada en el uso de las TIC ("y que generalmente no es presencial", se añade). Aunque las las definiciones incluidas en esta norma son escuetas parecen apuntar a los cursos que se instalan en las plataformas ad hoc de las empresas: a la formación virtual platafórmica.
Cuando la norma habla de las plataformas, las define como "conjunto de herramientas informáticas que sirven de soporte a la formación virtual". En nuestro lenguaje cotidiano identificamos las plataformas con los campus virtuales en que discurre el aprendizaje on line, y que facilitan esas tres comunicaciones básicas precisas para el aprendizaje: la comunicación con el material didáctico, la comunicación con el profesor, y la comunicación con otros aprendedores.
Sin duda y para ser eficaz, la norma debe adaptarse a las realidades y contribuir a mejorarlas. Los indicadores o parámetros de calidad que la norma señala para la formación virtual son:
· Empleabilidad. En la práctica, la formación se utiliza en las empresas para diferentes fines, pero la norma opta por el fin principal que debe ser la mejora de la empleabilidad de los individuos, aunque ya estén empleados.
· Facilidad de asimilación. La norma relaciona la interactividad y el seguimiento tutelar con la asimilación, la motivación y la evitación del abandono.
· Accesibilidad. Parece obvio que los cursos han de resultar accesibles para los usuarios a quienes se destinan, hasta el punto de que ello nodebería sumar estrellas de calidad, sino restarlas en caso de falta de accesibilidad.
La calidad de la formación debería vincularse más con la satisfacción del usuario, y con la contribución a sus capital humano. Incluso desde la perspectiva de esta norma, la formación virtual es ventajosa sobre la presencial, en la medida en que gener un aprendizaje más rápido, efectivo y cómodo.
En general hablamos de formación on line, formación virtual, e-learning, teleformación, aprendizaje on line,... La norma elige la expresión "formación virtual" y la define como formación basada en el uso de las TIC ("y que generalmente no es presencial", se añade). Aunque las las definiciones incluidas en esta norma son escuetas parecen apuntar a los cursos que se instalan en las plataformas ad hoc de las empresas: a la formación virtual platafórmica.
Cuando la norma habla de las plataformas, las define como "conjunto de herramientas informáticas que sirven de soporte a la formación virtual". En nuestro lenguaje cotidiano identificamos las plataformas con los campus virtuales en que discurre el aprendizaje on line, y que facilitan esas tres comunicaciones básicas precisas para el aprendizaje: la comunicación con el material didáctico, la comunicación con el profesor, y la comunicación con otros aprendedores.
Sin duda y para ser eficaz, la norma debe adaptarse a las realidades y contribuir a mejorarlas. Los indicadores o parámetros de calidad que la norma señala para la formación virtual son:
· Empleabilidad. En la práctica, la formación se utiliza en las empresas para diferentes fines, pero la norma opta por el fin principal que debe ser la mejora de la empleabilidad de los individuos, aunque ya estén empleados.
· Facilidad de asimilación. La norma relaciona la interactividad y el seguimiento tutelar con la asimilación, la motivación y la evitación del abandono.
· Accesibilidad. Parece obvio que los cursos han de resultar accesibles para los usuarios a quienes se destinan, hasta el punto de que ello nodebería sumar estrellas de calidad, sino restarlas en caso de falta de accesibilidad.
La calidad de la formación debería vincularse más con la satisfacción del usuario, y con la contribución a sus capital humano. Incluso desde la perspectiva de esta norma, la formación virtual es ventajosa sobre la presencial, en la medida en que gener un aprendizaje más rápido, efectivo y cómodo.